La renta fija está siendo una de las más afectadas por la política de los bancos centrales, ya que los bonos soberanos dejan pocos beneficios y el mercado del crédito corporativo parece que comienza a sobrecalentarse. “Ha crecido mucho el endeudamiento, sobre todo en préstamos para las empresas no cotizadas”, comenta Nicola Mai, responsable crédito soberano europeo, PIMCO.
Para 2020 no se esperan grandes movimientos de los bancos centrales, salvo una posible reducción de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal en el tercer trimestre, pero no hay grandes probabilidades de que ocurra.
En el presente año, la sensación actual del mercado es que los grandes bancos centrales se mantendrán a la espera de acontecimientos y no está previsto ni recortes ni subidas de tipos. “Estamos seguros de que no será el Banco Central Europeo el que se mueva primero; pensamos que había espacio para un poco más de QE y recortes de los tipos en unos 10 puntos porcentuales desde el nivel en el que los dejó Mario Draghi para equilibrar las medidas de escalonamiento (tiering) introducidas en octubre, pero con Christine Lagarde vemos esto como mucho menos probable”, explica Mark Holman, CEO de TwentyFour AM (Vontobel AM).
Tampoco se esperan movimiento por parte de la Reserva Federal, ya que “parece estar firmemente en modo hibernación, aunque hay una posibilidad razonable de que se mueva más adelante en el año. Actualmente el mercado descuenta un recorte de la Reserva Federal de 25 puntos básicos en su reunión de septiembre”, comenta Holman.
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