El paraíso del turismo tiene sus propias condiciones en el segmento de las los viajes en avión. Mientras que en Europa se esperan leves aumentos en las tarifas, en España pueden sucederse “ligeros descensos”, debido a que las aerolíneas low cost proliferan con mayor fuerza que en otros lugares.
Según el último estudio de American Express Global Business Travel, la aparición de aerolíneas de bajo coste ha modificado el ecosistema del sector. Ya lo lleva haciendo desde 2012, cuando se produjo la primera irrupción de estas compañías, con la creación de tres nuevas aerolíneas low cost cada año, pero ahora esta transformación acelera aún más con la entrada de estas en el segmento de los viajes de largo recorrido.
Así, la competencia creciente “frenará de forma considerable el auge de las tarifas aéreas, especialmente en Europa y Asia-Pacífico”, dice el informe. En todo caso, en Europa también influye el aumento de la demanda y el hecho de que las compañías se encuentran renovando sus flotas y mejorando la eficiencia, por lo que el volumen de vuelos queda en un segundo plano y produce “ligeros incrementos” en los precios.
Además de esos factores, podría jugar un papel crucial la incertidumbre política y económica derivada de algunos condicionantes, como el Brexit en Europa, que podrían tener un impacto en las tarifas a lo largo del año aún impredecible.
No obstante, en España las tarifas permanecerán estables e, incluso, pueden experimentar ligeros descensos, debido a un crecimiento contenido de la demanda y a un exceso de capacidad provocado por el elevado número de aerolíneas low cost que prestan servicio en España.