En una situación como esta es normal que una gran incertidumbre se filtre a todos los niveles de la sociedad, y como no podría ser de otra manera, también afectando el panorama empresarial. Por eso vamos a echar un vistazo a las mejores medidas de protección que pueden llevar a cabo las empresas y los propios empleados para garantizar la productividad y la seguridad en el trabajo a partes iguales.
Recomendaciones para la empresa
La primera medida es una de las más importantes para asegurar la seguridad de tus trabajadores: tomar la temperatura. Ya hemos visto realizar esta prueba en muchos lugares concurridos (y se seguirá haciendo durante bastante tiempo), ya que poder medir la temperatura de las personas que van a reunirse y determinar si alguien puede estar enfermo ha demostrado una gran eficacia a la hora de evitar posibles focos de contagio. La tecnología más utilizada para este fin es la del termómetro infrarrojo, pues permite realizar este análisis a distancia sin la necesidad del contacto físico entre el posible afectado y cualquier otro elemento.
Los trabajadores deben estar bien informados acerca de cómo deben actuar junto a sus compañeros para asegurar la salud de todos, por este motivo se deberían distribuir y colocar de manera visible por todo el lugar de trabajo varios carteles informativos sobre cómo prevenir el contagio. Es una herramienta sencilla e imprescindible para evitar situaciones no deseadas.
Además de estas señales preventivas, los empleados deberían disponer de un equipo de protección, como guantes, mascarillas y demás útiles para garantizar la sanidad del lugar de trabajo. Estas herramientas, junto con la ya conocida por todos distancia de seguridad, permitirá a los empleados sentirse seguros, respaldados por su empresa y capaces de realizar su labor sin sentir miedo por su seguridad.
El orden y la distancia de seguridad como norma
A la hora de transportar material en un vehículo, independientemente de su tamaño, lo más aconsejable es que solo puedan viajar con ella hasta dos personas. Que en estos desplazamientos participen más personas de las que deberían supone un considerable riesgo innecesario de contagio.