Como ya ocurrió en otros países, el fracking entró en la agenda de debates -y, consecuentemente, de polémicas- entre sectores industriales, ambientalistas y del gobierno en Colombia a partir del interés de diversas compañías en la exploración de yacimientos no convencionales.La técnica -que consiste en inyectar agua, arena y elementos químicos a alta presión en el suelo para forzar la salida de petróleo o gas- es frecuentemente señalada como la responsable por el gran volumen de producción de Estados Unidos, que llegó a superar a Arabia Saudí.Su aplicación en Colombia podría generar USD 500 millones por proyecto al año en impuestos, regalías, dividendos para los accionistas y salarios, además de la generación de 5000 empleos directos e indirectos, según la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP).
El Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Hidrocarburos lanzaron, en febrero, el Procedimiento Permanente de Asignación de Áreas, que incluye la oferta inicial de 20 bloques para impulsar el sector de hidrocarburos.
No obstante, la implementación del fracking viene siendo rechazada por ambientalistas debido al impacto que provoca en el ecosistema y la salud humana ya que los gases que emana contaminan las fuentes de agua y atmósfera, además de afectar las placas tectónicas, facilitando temblores. Cuentas públicas y privadas
El gobierno colombiano, con desafíos en sus cuentas, no ha tomado aún una decisión definitiva sobre el tema, más allá de estudios preliminares basados en experiencias piloto. Mientras tanto, algunas empresas ya preparan sus solicitudes de licencia ambiental, comenzando por la propia Ecopetrol, sociedad mixta.
Esa compañía anunció recientemente que cuenta con USD 500 millones para explotar yacimientos no convencionales de petróleo y gas incluyendo técnicas como el fracking, modalidad que fue rechazada por las autoridades en dos oportunidades, la última en febrero. Este mes se conoció también el interés de la canadiense Canacol, la holando-inglesa Shell y las norteamericanas Conocophillips y Drummond en explotar proyectos en el valle Magdalena Medio, que atraviesa toda Colombia con el río homónimo hasta el mar Caribe.Inversión, ambiente y seguridad