El informe de Situación España confirma que el crecimiento del PIB en la primera mitad de 2018 presentó una peor evolución de la que se estimaba. La reciente revisión del INE de los datos de Cuentas Nacionales mostró que durante el primer trimestre del año el avance del PIB habría sido una décima inferior a lo inicialmente avanzado (0,6% vs. 0,7%). Adicionalmente, a pesar del fuerte crecimiento del empleo, el aumento del PIB durante el segundo trimestre de 2018 estuvo dos décimas por debajo de lo estimado por BBVA Research (0,6% frente a 0,8%). Lo anterior explica la revisión a la baja en el crecimiento esperado para el promedio del año desde el 2,9% al 2,6%. Una rebaja que proviene de un menor incremento del consumo privado, así como de las exportaciones de bienes y de los flujos turísticos.
Así, se prevé la consolidación de un entorno de menor crecimiento de la economía española respecto a años anteriores. En particular, se observa una moderación del consumo privado, ya que la demanda embalsada parece haberse agotado, y también porque durante los dos últimos años, el gasto de las familias ha crecido por encima de lo consistente con el ritmo de recuperación de variables como su renta disponible y su riqueza.
La incertidumbre se mantiene elevada
Según el servicio de estudios de BBVA Research, la incertidumbre respecto al ritmo de crecimiento aumenta, tanto a nivel global como en España. El aumento de los conflictos comerciales entre algunas de las principales economías del mundo pone en riesgo la globalización como mecanismo de generación de riqueza, y podría estar ya teniendo efectos negativos sobre la inversión y el crecimiento. Entre ellos está la probabilidad, en aumento, de que no se alcance un acuerdo sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y que la Reserva Federal de los EE.UU. continúe aumentando el tipo de interés de referencia en dólares.
Con respecto a España, BBVA Research destaca que, aunque los efectos de contagio son reducidos en términos comerciales, es necesario reducir la incertidumbre sobre las medidas que se implementarán durante los próximos años, dada la desaceleración que muestra la economía, los elevados desequilibrios que aún persisten y un entorno externo cada vez más vulnerable. Si bien, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) 2018 ayudó a reducir la incertidumbre sobre las políticas que se implementarían en el corto plazo, persisten las dudas sobre la aprobación de los PGE 2019, así como sobre el contexto político en Cataluña.