El Banco de Francia no tiene dudas en señalar las causas de que la economía francesa sufra un pequeño retroceso durante el cuarto trimestre de 2018. Según el organismo francés, “los movimientos actuales”, en referencia a las protestas de los chalecos amarillos, así como las de otros grupos afines, “ha afectado a la producción industrial de la mayor parte de los sectores”.
No obstante, hay segmentos de producción que están teniendo más problemas, como es el caso de la industria alimentaria, dadas las dificultades sobrevenidas en las últimas semanas. También el sector del automóvil está sufriendo en Francia, lo que ha provocado que la actividad industrial no haya progresado durante el último trimestre.
Esas son las razones por las que el Banco de Francia estime que el crecimiento económico se ralentizará hasta el 0,2% en los tres últimos meses. Se trata de una revisión a la baja desde el 0,4% que estaba previsto en el cálculo anterior. Así, el crecimiento de la economía francesa se reducirá a la mitad de lo esperado.
Eso ha hecho que el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, se haya mostrado decidido a reducir las pretensiones del Gobierno en lo que refiere a impuestos para calmar las protestas. «Estamos decididos a llevar a cada empresa afectada por el movimiento «Chalecos Amarillos» todas las soluciones que necesitan. Si tenemos que posponer los cargos de seguridad social y los impuestos para algunos de ellos, lo haremos».
En todo caso, hay razones para el optimismo desde el punto de vista empresarial. Según una encuesta del Banco, los líderes empresariales del sector industrial consideran que el crecimiento de sus negocios “podría reanudarse en diciembre”.