El comité de expertos europeos encargado de investigar el apagón eléctrico del pasado 28 de abril plantea como principales interrogantes «por qué las unidades de primera generación se desconectaron del sistema y por qué los Planes de Defensa del Sistema no lograron detener el proceso que condujo al apagón total de la península ibérica».
Según una actualización publicada por la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transmisión de Electricidad (Entso-E), basada en los datos recopilados hasta el momento, los mecanismos de defensa no pudieron evitar el colapso del sistema tras dos períodos de oscilaciones de potencia y frecuencia registrados media hora antes del fallo general.
Los investigadores detectaron que, un minuto antes del apagón, se produjeron interrupciones de generación en el sur de España, lo que provocó un aumento de tensión en ambos países afectados.
Esta sobretensión «desencadenó una cascada de pérdidas de generación que provocaron una caída de la frecuencia del sistema eléctrico de la Península Ibérica», según el informe.
En ese momento, España y Portugal comenzaron a perder el sincronismo con el sistema europeo.
