El sector energético está llamado a protagonizar la recuperación económica europea y española. Desde las administraciones se ha puesto el foco en este sector que, además, significaría mejorar la producción potencial de la economía así como la eficiencia del consumo.
El obstáculo al que se ha enfrentado desde hace años la generación eléctrica y, sobre todo, la renovable, es que se necesita una gran inversión y los beneficios tardan mucho tiempo en verse. Santiago Gómez Ramos, presidente de APPA Renovables, la Asociación de Empresas de Energías Renovables, cree que «tendremos precios más bajos a largo plazo».
Desde su punto de vista, los esfuerzos que se están haciendo por las energías renovables «se verán reflejados en la tarifa final». No obstante, avisa de que «tenemos que recorrer ese camino y no podemos mirar mes a mes». En un encuentro digital, Gómez Ramos invitó al regulador a atender a componentes estructurales y que no se mueva «por situaciones coyunturales».
En ese sentido, reconoce que «el sistema español tiene excesivos cargos a la generación eléctrica», si bien cree que «caminamos a un esquema en que la energía será más barata para el cliente final». Pero para ello, se necesita que en los momentos previos se trate de compensar de alguna forma esa apuesta.
«Se pone un impuesto a las renovables para financiarlas», declara el portavoz de las renovables, por lo que «se hincha el precio de una forma artificial». Desde su punto de vista, «sería fácil reducir cargas y costes para que los precios sean más bajos», pero no niega que en un primer momento «se necesitó un apoyo a estas tecnologías».