Pese a los avances experimentados, las empresas de emprendimiento social dedicadas al ámbito de la salud no terminan de despegar en España. Según se desprende del informe ‘Radiografía de las Startups de Impacto Social en Salud en España’, elaborado por UnLtd Spain y Lilly, solamente el 11% de estas compañías ha conseguido facturar de manera periódica.
Así, partiendo de que el porcentaje de compañías que manifiestan ganancias recurrentes es bastante bajo, aquellas que declaran contar con ganancias puntuales apenas alcanza el 24%, frente al 74% que dice no contar con ello.
Estos datos se han obtenido a raíz de los 282 proyectos presentados desde la creación de Emprende in Health, un programa de apoyo a emprendedores que persigue dar a conocer el perfil de este tipo de empresas, así como los retos que enfrenta. En este sentido, la directora de Asuntos Corporativos y RSC de Lilly, Teresa Millán, achaca los datos a las barreras de acceso al mercado, así como a la dificultad para emprender dentro del sector.
Unos obstáculos a los que hay que añadir otros problemas como la búsqueda de partners que se unan al proyecto, la internacionalización o el acceso a financiación, pese a que el 50% de los encuestados ha obtenido respaldo económico para su iniciativa antes de involucrarse en la iniciativa. A ello hay que añadir la imposibilidad de lograr una mayor visibilidad o aumentar las ventas. De hecho, un 65% de las compañías participantes apenas factura.
En línea con la tendencia predominante en España, el grueso de este tipo de empresas tiene en plantilla menos de cinco trabajadores (70%), seguido de equipos de entre cinco y diez personas. Apenas un 9% cuenta con más de diez empleados.