Las perspectivas crediticias para los operadores de telecomunicaciones europeos se mantienen estables. Los ingresos totales y el capex móvil continuarán estables en 2021, a pesar de que la introducción y el despliegue del 5G están siendo noticia.
El sector ha demostrado la estabilidad de sus fundamentales durante la crisis de Covid-19. Las últimas cifras de ingresos publicadas por los operadores europeos mostraron pocos cambios respecto a las tendencias de 2019, sobre todo en comparación con la magnitud de la recesión económica en Europa.
También cabe destacar la resistencia operativa de la industria europea, que no experimentó ningún fallo en la red a pesar del incremento del tráfico durante los confinamientos y el aumento del teletrabajo. En este sentido, ayudó que el incremento del tráfico se produjera sobre todo durante el día, cuando el uso solía ser bajo, antes de la pandemia, y no por la noche, que suele ser el momento de mayor demanda.
No obstante, los operadores corren el riesgo de que la pandemia tenga un mayor impacto adverso en caso de que empeore la crisis económica, a medida que los gobiernos vuelvan a imponer restricciones para contener los contagios por Covid-19, provocando más quiebras y cierres de empresas. Aunque para contrarrestar este riesgo está la creciente digitalización de la actividad empresarial, acelerada por la pandemia y la presión para reducir costes, por lo que, en general, el impacto de otra fase de contagios sería insignificante.
