No es ningún secreto para la nadie que la destitución repentina del gobernador del banco central de Turquía, Naci Ağbal, ha tenido consecuencias para el mercado. Y es que este cambio de rumbo agrava, según comentan desde Scope, “la crisis de confianza en la política monetaria del país, socavando, aún más, la estabilidad macroeconómica”.
El anuncio, que tuvo lugar el sábado y después de que se llevara a cabo un ajuste de los tipos de interés por encima de las expectativas y de 200 puntos básicos “subraya el deseo del presidente Recep Tayyip Erdoğan de aplicar una política monetaria más flexible en apoyo de un crecimiento insostenible”, señala el analista Dennis Shen.
Y es que todo apunta a que la salida del ya exgobernador del banco central del país va a provocar un nuevo deterioro de las reservas turcas tras la estabilización a corto plazo que se produjo durante su mandato. “Las reservas brutas de Turquía aumentaron en unos 9.000 millones de dólares desde noviembre, hasta llegar a los 92.000 millones de dólares del 14 de marzo, que siguen siendo insuficientes. Los flujos netos de capital, excluyendo la inversión directa extranjera, han vuelto a registrar entradas netas en lugar de salidas netas”, precisa el entendido.
Las consecuencias de la salida del gobernador
Según el experto de Scope, con la llegada de Şahap Kavcıoğlu, el nuevo gobernador se hace menos probable que el banco central turco actúe a corto plazo para combatir la debilidad de la lira, el aumento de la inflación o incluso el elevado crecimiento del crédito. «En su lugar, los importantes desequilibrios macroeconómicos de Turquía pueden volver a ser exacerbados en lugar de contrarrestados por la política del banco central”, considera Shen.