Tradicionalmente, las farmacéuticas siempre han sido consideradas conservadoras y sector refugio en tiempos turbulentos. A pesar de todo, no suelen ser los valores en los que más se fijan los inversores, incluso en tiempos de incertidumbre como el que ahora vivimos con la crisis griega de trasfondo.
El heterogéneo grupo de empresas que conforman el sector a nivel internacional muestra un comportamiento dispar, aunque la mayoría logra crecimientos de dos dígitos en el parqué bursátil. ´Victimas‘ de la elevada volatilidad derivada de los riesgos producidos por la pérdida de exclusividad en patentes, retrasos o problemas en el lanzamiento de nuevos medicamentos, están viviendo un periodo muy convulso de fusiones y adquisiciones.
Entre los más sonados destaca la compra de Pharmacyclics, fabricante de un "inhibidor aprobado para tratar tres tipos de cáncer de sangre", por AbbVie. La operación alcanzó los 21.000 millones de dólares después de conocer que AbbVie pagó 261,25 dólares por acción.
Además, en una de las mayores operaciones del sector hasta la fecha en 2015, la canadiense Valeant Pharmaceuticals compraba a la especialista en medicamentos gastrointestinales Salix Pharmaceuticals por 158 dólares por acción. La compra-venta, que se llevó a cabo en efectivo, ascendió a 10.000 millones de dólares.
Prueba del éxito de estas compras es que AbbVie logra una revalorización del 22% en los últimos doce meses, hasta cambiarse por 68 dólares. En el caso de Valeant Pharmaceuticals la subida es más espectacular tras avanzar un 84% en Wall Street, hasta los 224 dólares.