El reciente derrumbe de los mercados nos ha dejado más de siete billones de dólares de pérdidas, pero Steen Jakobsen, economista jefe de la firma danesa, cree que quizá estemos ante "un nuevo comienzo". Tal vez, indica, el mercado vuelva a la "realidad", saliendo de este "artificial mundo del aumento de crédito" provocado por las autoridades monetarias. Y es que, según un informe elaborado por McKinsey Global Institute, la deuda ha aumentado en 57 billones de deuda en todo el mundo, incrementándose la relación deuda/PIB en 17 puntos porcentuales.
De hecho, subraya, los principales emisores de la misma han sido China y los mercados emergentes, responsables de más del 50% de dicha cantidad. "Todos estos países han emitido deuda en dólares y la han convertido en divisa local, pero a medida que el ‘billete verde’ se ha ido reforzando, esta práctica ha provocado una ‘tormenta perfecta’" en dichas naciones, explica.
Ahora bien, el mal comportamiento de estos mercados supone también "la mejor oportunidad en décadas (…) Ahora, todas las valoraciones, de arriba abajo y de abajo arriba, serían de compra contundente si no fuera porque la Reserva Federal (Fed) se marcó un autogol en septiembre al retrasar, una vez más, la tan necesaria subida de tipos de interés".
Con todo, llama la atención sobre mercados "muy baratos incluso si los valoramos en términos de métricas clásicas como el PER (price to earnings ratio o ratio precio/beneficio. Entre ellos podemos citar Singapur y Corea del Sur, que tienen un PER futuro de 12/1 y 10/9, frente al PER europeo y americano que está en 14-17". ¿Cómo invertimos en ellos? Su consejo es claro: entrar posiciones en divisas primero, "por razones de liquidez y acceso". Aunque, en cualquier caso, "en general apostamos por comprar mercados emergentes, acciones, crédito o divisas. El hecho de que estemos en medio de una ‘tormenta perfecta’ no debería hacernos creer que el sol nunca más volverá a lucir".
Por otra parte, Peter Garnry, director de estrategia de renta variable, llama la atención sobre la Bolsa alemana, que "se cotiza ahora con un PER adelantado de 13,1 veces, es decir, con un descuento del 13% frente a las acciones británicas y francesas. Esto no refleja la capacidad de las empresas alemanas para obtener beneficios, ni en términos relativos ni en absolutos". Misma situación nos encontramos en emergentes y mercados fronterizos.