El presidente de Ibercaja ha destacado que el mercado cuenta hoy con muchos menos operadores, "pero todos somos mucho más sólidos y competitivos, lo cual eleva lógicamente el nivel de exigencia". De hecho, ha defendido que es necesario para la economía española, como garantía de competencia e innovación en el sector, que exista una amplia biodiversidad entre los diferentes servicios financieros ofrecidos en nuestro país.
"Un modelo con pocos y muy grandes proveedores deriva siempre en mercados con estructura de oligopolio. Y ese tipo de mercados no es el marco más deseable desde el punto de vista social y del consumidor", ha afirmado.
En su intervención ha relatado cómo las cinco entidades de mayor tamaño aglutinan el 58% del mercado en España, 10 puntos porcentuales más que en el sistema financiero francés y 26 puntos porcentuales más que en Alemania, por ejemplo.
"A nivel global, existen bancos muy grandes y poco rentables y otras entidades medianas o pequeñas, que nacieron en localizaciones geográficas concretas, como es el caso de Ibercaja, con una rentabilidad estable y sostenible", ha explicado.
Sobre la crisis en la que se ha visto inmersa el país, Amado Franco ha mencionado que "la aparentemente interminable fase de crecimiento económico de finales de los 90 y primeros años de este siglo hizo que muchas entidades financieras perdieran algunas referencias básicas de gestión en banca e impulsaran procesos de crecimiento insostenibles".