Coincidiendo con la opinión de la agencia de calificación crediticia Fitch, las grandes gestoras internacionales insisten en que la victoria del ‘No’ en el referéndum del pasado domingo abren un poco más la puerta a una salida desordenada de Grecia. "Un acuerdo es posible, pero el tiempo es corto y el riesgo de errores políticos es elevado", advertía la agencia de rating en una nota esta misma semana.
En las últimas jornadas, los inversores han visto cómo las pérdidas se apoderaban del mercado, en un vaivén de movimientos al compás de las contradictorias noticias llegadas desde Bruselas. Aún así, los expertos consideran que las caídas han sido limitadas para el drama que vive Europa.
Paras Anand, responsable de Renta Variable Europea de Fidelity, explica que "cuando tenemos en cuenta los factores que influyen en la cotización de las acciones en el largo plazo, es importante recordar que los macroeconómicos tienen una influencia muy pequeña en comparación con los fundamentales de las empresas". Y es que en periodos de inestabilidad, es posible olvidar esto, por lo que insiste en que "el riesgo de un contagio al sistema financiero en su conjunto permanece relativamente bajo".
Por su parte, Dierk Brandemburg, analista de Renta Fija Soberana de la firma, opina que la decisión del BCE de mantener el ELA a la banca griega "asegura que las letras griegas podrían ser renovadas esta semana, lo cual daría solvencia a Grecia, pero no liquidez". Así, y con el cierre de bancos más prolongado de lo esperado inicialmente, el experto considera que Tsipras necesitaría aplicar rápidamente el tercer rescate, "que él evalúa en 30.000 millones de euros en los próximos 2 años", pero que el FMI calcula en al menos 50.000 millones de euros (sin tener en cuenta el impacto que los controles de capital hayan tenido en la economía griega). "En cualquier caso, el tercer rescate tardaría en negociarse varias semanas, por lo que la deuda que vence el 20 de Julio no podría ser pagada por Grecia, lo que llevaría probablemente al BCE a extender un periodo de gracia de un mes", indican desde la entidad.
Este mismo escenario manejan desde JP Morgan AM. Stephanie Flanders Responsable de estrategia de mercados para Reino Unido y Europa de la entidad, estima que para esa fecha clave del 20 de julio, "es posible que el Gobierno heleno haya tenido que recurrir a emitir pagarés (IOU) para cubrir sus gastos corrientes, lo que supondría otro paso más en el camino hacia el establecimiento de una divisa paralela y la salida del euro".