La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha publicado el Informe Mundial sobre Salarios 2014/2015, dónde ha analizado entre otros aspectos sociales la desigualdad salarial entre hombres y mujeres en los diferentes países europeos.
Esta diferencia salarial podría solucionarse, según el informe de la OIT, si se combinan las políticas de cada país promoviendo las ayudas sociales a las familias en materia de empleo. Esto se traduce en medidas destinadas a programas de empleo directo o apoyo a sectores desfavorecidos como las madres.
En el caso de la maternidad, el estudio señala que la brecha salarial aumenta con el número de hijos de la mujer. En muchos países europeos el hecho de tener un hijo tiene un pequeño efecto negativo pero, en el caso de tener dos o más provoca una sanción salarial. En concreto, las madres pueden llegar a ganar Reino Unido un 25% menos que las mujeres sin hijos, un 15% en el caso de Alemania, un 10% en Portugal y un 5% en España.
El estudio también destaca que el sexo de los descendientes es también importante en algunos países y, en el caso de ser niña se reduce la diferencia de salario, ya que es más probable que las niñas ayuden en las tareas domésticas.
Esto cambia en algunos países como Francia, Italia o Dinamarca, en los que las mujeres con hijos reciben una penalización positiva y ganan hasta un 5% más que las mujeres que no los tienen.