Asistimos a un contexto de baja Inversión Directa Extranjera (IDE) entre los países desarrollados. En 2014, la inversión extranjera cayó un 28% en los países más ricos, hasta los 499.000millones. Según la Dirección General de Comercio Internacional e Inversión, esto se debe a "fuerte desinversiones y a los préstamos entre compañías del mismo grupo". Pese a todo, 2014 fue un año positivo para la inversión extranjera en España, ya que creció un 14,6% con respecto a 2013.
Sin embargo, las perspectivas mundiales son positivas en este ámbito, y se espera que la cifra de inversión extranjera crezca un 11% en 2015 según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). No obstante, desde la Secretaría de Estado de Comercio son cautos y apuntan a que los emergentes, China o Grecia aún generan incertidumbre entre lo que puede ser. "Todo ello nos hace pensar que la recuperación de la IDE a nivel mundial pude llevar más tiempo del esperado", apuntan desde el organismo.
Entre enero y junio de 2015, las inversiones extranjeras en España han supuesto 8.533 millones de euros, o 4.971 millones de euros una vez restadas las desinversiones. Este dato es significativo, pues revela la gran cantidad de desinversión que las multinacionales extranjeras han realizado en ese periodo en España.
De estos 4.971 millones de inversión neta (diferencia entre inversión y desinversión), la gran mayoría (97%) fue en empresas no cotizadas. Además, el 26,3% de la inversión bruta (que alcanzó los 8.533 millones) fue a parar a nuevas adquisiciones, que se han duplicado desde 2014.
El sector en el que más crece la inversión extranjera es en el de la energía eléctrica y el gas, en el que la inversión ha aumentado un 4.387% en los primeros seis meses de 2015.