Las reservas internacionales de Venezuela cayeron en mayo a 18.211 millones de dólares, informó el Banco Central de Venezuela (BCV), el nivel más bajo desde septiembre de 2003. La caída se debe a menores ingresos por la venta de crudo y al pago de vencimientos de bonos.
Las reservas internacionales que administra el BCV provienen fundamentalmente de las exportaciones que realiza PDVSA, la petrolera estatal. "El BCV maneja (las reservas) atendiendo a los criterios de seguridad (activos de calidad), liquidez (activos que se puedan negociar fácilmente) y rentabilidad (activos que provean un rendimiento adecuado)", explica la entidad.
En abril, la caída había sido de cerca de 2.000 millones de dólares, llegando a mínimos desde 2003 por primera vez. En ese mes, el país pagó 680 millones en intereses de bonos de la República y de PDVSA. Tras ello, un canje de oro le aportó 1.000 millones de dólares en efectivo a través del Citibank.
La inyección de dinero no llega a ser suficiente para que el Gobierno de Nicolás Maduro consiga restablecer el equilibrio, perdido desde el año pasado con la crisis de desabastecimiento y una inflación del 68%. La evolución de precios llegaría este año a tres dígitos, de acuerdo con proyecciones privadas.
El Gobierno realizó en 2014 una reforma a su sistema cambiario pero no ha logrado contener la demanda por los tipos de cambio oficiales más baratos (de 199, 12 y 6,3 bolívares por dólar), por lo que se ha desarrollado un activo mercado paralelo, donde la moneda norteamericana se disparó más de seis veces hasta superar los 400 bolívares en el último año.