El 1 de septiembre será recordado por el día en que más de cien famosas vieron sus "vergüenzas" al descubierto en la Red. Jennifer Lawrence, Ariana Grande, Rihanna, Kate Upton o Kim Kardashian, entre muchas otras, no sólo han visto comprometida su privacidad al descubrir en la Web las fotos íntimas que guardaban en servicios de almacenaje on-line, como iCloud, sino que muchas de ellas podrían estar siendo víctimas de un chantaje por parte de quien ha cometido el robo de este material para no hacer público contenido erótico más subido de tono.
Es sólo otro incidente más en la larga lista de celebridades que se han visto comprometidas por no llevar a cabo unas normas básicas de seguridad y privacidad.
Regla nº 1: no suba a la Red lo que no quiera que se comparta. Lo que se publica en Internet, se queda en Internet, de una manera u otra. Bien sea por la vulnabilidad del servicio por muchas políticas de privacidad que tenga, bien porque haya alguien que captura el contenido sistemáticamenet y lo duplique antes de que puedas borrarlo, o sólo porque ningún servicio está libre que recibir ataques. Esta norma de oro sería mucho más lógica si además el usuario es un personaje famoso o popular, ya que seguro que está en el punto de mira de muchos ciberdelincuentes ávidos de conseguir dinero y visibilidad a cambio de hacer públicos los secretos más íntimos.
Regla nº 2: no se fíe de ningún servicio on-line. Es lamentable, pero es así. Ni iCloud ni ningún otro servicio de Internet son totalmente seguros. Las razones son muchas, pero básicamente hay dos grandes riesgos: que el servicio pueda ser atacado, ya que no existe sistema informático 100% seguro, o que roben la contraseña al usuario de cualquier manera y, de esta forma, puedan acceder a su cuenta y a su información. Por lo tanto, y aunque los sistemas de almacenamiento on-line son sumamente útiles, sobre todo si permite el acceso a la información desde varios dispositivos, desde ESET recomiendan no guardar en estos ningún documento sensible, sea del formato que sea.