La segunda edición del "Foro organizado por la empresa de servicios financieros online Digital Origin ha reunido hoy en Madrid a algunos de los principales actores implicados en la revolución en la que se encuentra inmersa la industria financiera actual: CaixaBank, EVO Banco y Banco Santander como representantes de la banca tradicional, Digital Origin como nuevo actor del sector bancario y Telefónica como operador del sector de la telefonía, un intermediario imprescindible en esta transformación digital.
Más de 200 asistentes han llenado la sala de actos del Ministerio de Industria Energía y Comercio para asistir a un diálogo entre la banca tradicional y la banca digital sobre la adaptación del sector bancario a un entorno cada vez más digitalizado, y a la aparición de grandes novedades como los canales alternativos de comercialización, los nuevos medios de pago o el cambio en la forma de interactuar con los clientes más jóvenes.
Víctor Calvo-Sotelo, Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, ha insistido durante la apertura del evento en "el carácter horizontal y transformador de las nuevas tecnologías" y en que "los nuevos operadores del mercado cuentan con conocimientos que no son específicos del sector de las finanzas y traerán savia nueva al sector". Además, ha subrayado que "aunque las grandes líneas deben trazarse desde Europa, es fundamental acertar con el nivel de regulación para que los clientes puedan ejercer sus derechos, la innovación pueda florecer y la competencia se desarrolle en óptimas condiciones".
Marta Plana, Cofundadora y General Counsel de Digital Origin, coincide en la necesidad de "una regulación para las startups que trabajan en el ámbito financiero tecnológico. La tecnología va por delante de la regulación, y son esenciales unas reglas de juego para jugar una buena partida en una transformación digital que ya no es el futuro sino el presente".
Durante la mesa redonda, con el título "El futuro de la banca: o digital o no será", se ha debatido sobre los nuevos retos que afectan a la rentabilidad y el crecimiento del sector, la colocación del cliente en el centro de la estrategia de los bancos o la oportunidad que supone la utilización del big-data para ofrecer un servicio a la medida del consumidor.