Clientes más exigentes, que buscan la inmediatez, la ubicuidad y la conectividad, ‘sumados’ a unos supervisores cada vez más exigentes también, que quiere evitar a toda costa los excesos que nos llevaron a la crisis en 2008 y vigilar ‘con lupa’ que los productos y servicios ofertados por la industria de gestión de activo se adecuen a cada perfil…
"Durante la última década, el sector ha estado principalmente ocupado en los cambios regulatorios que han derivado en procedimientos de cumplimiento más costosos", apuntan Jeroen van Oerle y Patrick Lemmens, de Robeco. El mayor peso normativo se ha sentido principalmente en los actores más pequeños. Adicionalmente, la presión sobre las tarifas ha impactado con fuerza en el negocio. De cara a los próximos años, indican, "estas dos fuerzas seguirán siendo protagonistas, pero ahora con diferentes catalizadores".
Mientras, el desembarco de la tecnología en la gestión de activos, además de añadir nuevos costes para cumplir con el ‘aquí y ahora’ que solicitan los clientes, supone "un incremento de la presión sobre las tarifas ante la creciente cuota de transparencia, en comparación (y en competencia) con las empresas no financieras". Creen estos expertos que "la ‘tarta’ de la gestión de activo sigue creciendo con fuerza, pero no todo el mundo está invitado a tomar una porción".
En juego, apuntan, está "el control de la relación con el cliente", pues las firmas tendrán que "hacer una selección estratégica entre el gasto en tecnología, para ofrecer servicios satisfactorios, o perder relación con éste y convertirse en infraestructuras muy eficientes para los recién llegados desde el sector tecnológico".
Más allá de estas cuestiones, observan otros cambios más específicos, como el auge de los "fondos de índices, que están ganando popularidad y representan casi un tercio de los activos bajo gestión en Estados Unidos". Este fenómeno, apuntan Van Oerle y Lemmens, ha llevado a la "separación de alfa y beta, lo que a su vez está impactando en los honorarios". Por otra parte, en buena medida debido a las tarifas reducidas y oportunidades de los ETFs, "se observa un crecimiento en la demanda multiactivos".