Un informe reciente de la consultoría de negocios BNamericas plantea que Brasil y México, los dos países americanos más grandes después de Estados Unidos, estarán, junto con Argentina, a la cabeza de un desarrollo nuclear en el continente en las próximas dos décadas. Para sostener su pronóstico, la agencia argumenta que esos países (a los que califica como "potencias atómicas regionales") habían aumentado su consumo en un 19% entre 2010 y 2013, "salto que representa una tendencia más amplia de entusiasmo con la energía nuclear en toda la región".
"Algunos podrían decir que esta fuente de energía es parte del pasado. En Latinoamérica, sin embargo, los países se resisten a la tendencia mundial", indica el informe, que añade que esos tres países apuntan a sumar a su matriz energética una potencia nuclear de 5 GW hacia 2035, contrariando el movimiento mundial de reducir la instalación de esas plantas después del accidente de 2011 en Fukushima.
No obstante, la bajada de los precios del petróleo (que ha acrecentado el atractivo de las centrales térmicas de gas natural) y los elevados costes de desarrollo podrían ser obstáculos a la expansión nuclear, advierte el informe.
DIRIGENTES ha consultado los datos de la Asociación Nuclear Mundial (WNA, por sus siglas en inglés), que destaca que el plan de los gobiernos de esos tres países es prácticamente duplicar su potencia nuclear en 20 años.
Los 4,9 GW que constituyen su capacidad instalada actual se componen sumando 1,9 GW de Brasil, 1,65 de Argentina y 1,35 de México, siendo este último país el que aspira al mayor aumento, con una meta de 2,8 GW. La producción de 2013 fue de 30,9 TWh, volumen que se equipara con la producción total de India o con la de Irán multiplicada por diez, en el mismo período.