Sólo África subsahariana registra ahorros inferiores a los de Latinoamérica, con un 13,8%, indica el documento, titulado ‘Ahorrar para Desarrollarse: Cómo América Latina y el Caribe Pueden Ahorrar Más y Mejor’. "La región tendrá importantes desafíos fiscales en los próximos años", prevé el Banco Interamericano de Desarrollo, que asegura que "incrementar los ahorros sería una de las claves para garantizar tanto el crecimiento como la fortaleza de las economías".
El estudio del BID analiza los motivos del bajo nivel de ahorro registrado por particulares y gobiernos y sus impactos económicos, así como la falta de eficiencia que limita las oportunidades de inversión de las empresas y que incide negativamente sobre el ahorro empresarial. Al respecto, la institución financiero ofrece diversas recomendaciones para revertir la situación y elevar las tasas de ahorro, en línea con las economías más exitosas del mundo.
"Pequeños incrementos en los ahorros podrían derivar en impactos significativos. Por ejemplo, por cada punto porcentual adicional de ahorro nacional, la inversión interna de la región crece en casi el 0,4%", señala. "Esto equivale a 20.000 millones de dólares adicionales disponibles para financiar proyectos de infraestructura u otras inversiones en capital humano necesarias para aumentar la equidad y fortalecer el desarrollo". "No podemos justificar nuestros bajos niveles de ahorro simplemente aduciendo que no somos buenos a la hora de guardar dinero", dice José Juan Ruiz, economista jefe del BID.
Aunque el sistema bancario en Latinoamérica ha crecido y ofrece casi un 30% del PIB en préstamos al sector privado, está muy por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de las economías emergentes de Asia, donde aporta alrededor del 80%.
Además, los hogares, especialmente los de menos recursos, poseen un limitado acceso a instrumentos financieros de ahorro o enfrentan altos costos. "El problema se ve acrecentado por la poca confianza en los bancos, un analfabetismo financiero generalizado y la gran informalidad laboral", advierte el documento del BID.