Según los términos iniciales de la operación, dados a conocer a finales de julio, Legg Mason toma una participación accionarial del 75%, mientras que el equipo directivo mantendrá una participación del 15% y The Treasury Group, anterior socio minoritario, mantendrá un 10%.
RARE desarrollará su actividad como filial de inversiones independiente, junto con Brandywine Global, ClearBridge Investments, Martin Currie, the Permal Group, QS Investors, Royce and Associates y Western Asset Management.
El enfoque de inversión de la compañía gira en torno a las rentabilidades sobre el capital ajustadas al riesgo (RARE, por sus iniciales en inglés) y su proceso de inversión se centra en un análisis detallado de los flujos de efectivo de los activos de infraestructuras que generan rentabilidades estables y predecibles, junto con los factores macroeconómicos y económicos subyacentes que determinan las valoraciones.
Según explican desde Legg Mason, la firma se caracteriza por 5 pilares clave:
– Centrarse en empresas de infraestructuras que cotizan en todo el mundo e invertir en las acciones cotizadas de grandes proyectos y obras de infraestructuras, como aeropuertos, gas, electricidad, agua y carreteras, tanto en países desarrollados como en mercados emergentes.