Lenovo registró un beneficio neto de 505 millones de dólares (463,4 millones de euros) entre abril y junio, lo que supone un aumento del 108% respecto al mismo trimestre del ejercicio anterior.
La tecnológica china, principal fabricante mundial de ordenadores personales, logró además una facturación de 18.830 millones de dólares (17.293 millones de euros), un 22% más interanual.
La compañía señaló que todas sus divisiones —dispositivos inteligentes, infraestructuras y servicios— lograron incrementos de ingresos de dos dígitos.
En concreto, el área de ordenadores personales creció un 18%, alcanzando una cuota de mercado global del 24,6%, el nivel más alto en la historia de la empresa. Las actividades no relacionadas con PC representan ya el 47% de la facturación total, manteniendo su peso respecto a hace un año.
En el segmento de infraestructuras, los ingresos aumentaron un 36%, mientras que la división de servicios avanzó un 20%. Según Lenovo, la clave del avance está en su apuesta por la IA híbrida, una estrategia que integra capacidades de hardware, infraestructuras y servicios, y que está generando tracción operativa en sus tres áreas de negocio.
