Durante los seis primeros meses del año, la entidad presidida por Pedro Rivero obtuvo un beneficio neto de 73 millones de euros, lo que supone un descenso del 14% en relación al mismo periodo del año anterior, tal y como anunció a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El banco destacó su fortaleza comercial y la mejora del negocio bancario, aspectos que permitieron que el margen de intereses anotara un incremento del 4,1% hasta alcanzar los 230 millones de euros, a pesar del entorno de tipos de interés negativos.
De esta forma, se afianzó el negocio minorista, cuyo margen de intereses fue del 5,9% impulsado por el crecimiento del crédito. En este sentido, la entidad destacó esta mañana que «la mejora del margen de intereses se produjo tanto por el incremento de los ingresos por intereses como por la reducción del coste«.
Por su parte, el margen comercial creció hasta el 1,62%, gracias a la evolución de la rentabilidad del nuevo crédito, que se sitúa en el 2,46%, 12 puntos básicos superior al trimestre anterior y 75 puntos básicos por encima de la media de la cartera productiva.
En lo que respecta a los resultados por operaciones financieras, experimentaron una disminución de un 44,5%, con una aportación a la cuenta de resultados de 16 millones de euros, mientras que otros resultados de explotación registraron una aportación negativa de 26 millones de euros, un 190% más que en junio de 2018.