El liderazgo en tiempos de teletrabajo es más relevante que nunca. Cada vez hay más personas, con cargos que requieren de una habilidad especial para gestionar equipos en remoto, lo que llamaremos “Liderazgo Digital”. Personas con nuevos retos y con la misión de dirigir equipos dispersos geográficamente, donde deben mantener la cohesión y motivación, y asegurar la productividad en un contexto donde las interacciones cara a cara son limitadas. No es una tarea fácil y muchas empresas han optado por volver a la presencialidad por esa misma razón tras superar la pandemia y sus circunstancias especiales de hace unos años.
¿Pero es ese el camino correcto? ¿Y si no es tan complicado liderar equipos en remoto?
Es cierto que el hecho de tener parte o todo el equipo en remoto requiere un enfoque de liderazgo distinto. Un enfoque que priorice la comunicación clara, la confianza y el bienestar de las personas en las organizaciones, mientras se aprovechan las herramientas tecnológicas para facilitar la colaboración y la gestión de tareas. Echemos un vistazo a lo que puede hacer una persona, para desarrollar habilidades para ejercer un liderazgo eficaz en remoto y como puede superar los desafíos que se presentarán en esta situación y cómo puede superar este reto, que en muchos casos es el futuro del mundo laboral.
La definición de liderazgo
Existen muchas definiciones diferentes de liderazgo, pero muchas se olvidan de algo crucial: la ética. Todo liderazgo se debería componer por 4 escalones éticos fundamentales, empezando por la conciencia ética, que nos guía hacia un propósito y un sentido donde la ética sea el pilar fundamental. El siguiente escalón estaría marcado por un razonamiento ético, con una forma de pensar que nos lleve a una forma de actuar con ética y finalmente en el último escalón estaría el liderazgo ético.
Aquello que se logra en cada escalón es lo que convierte una persona en líder. Una persona con liderazgo actúa con prudencia, pero a la vez está dispuesta a asumir riesgos, pero siempre manteniendo su integridad y la seguridad de las personas. En todo momento su objetivo es obtener beneficios de manera ética, sin recurrir a medios cuestionables o deshonestos.
