El liderazgo femenino sigue peleando por el poder en la empresa española

Las mujeres ganan peso en la dirección empresarial española y avanzan hacia áreas estratégicas donde se toman las decisiones clave.
Ana Botín, presidenta de Banco Santander Ana Botín, presidenta de Banco Santander
Ana Botín, presidenta de Banco Santander :: Banco Santander

Durante décadas, el liderazgo femenino en la empresa se ha medido en términos de presencia: cuántas mujeres se sientan en un consejo de administración o cuántas ocupan cargos directivos.

Sin embargo, el verdadero cambio que empieza a dibujarse en el tejido empresarial español tiene más que ver con dónde está el poder real de decisión que con la mera representación.

El liderazgo femenino ha avanzado de forma sostenida en los últimos años. Según el informe Women in Business de Grant Thornton, las mujeres ocupan cerca del 38% de los puestos directivos en España, una cifra que sitúa al país por encima de la media europea.

Pero el cambio más significativo no está únicamente en el número de mujeres en la dirección empresarial, sino en las posiciones estratégicas que están ocupando.

Mujeres en la cima de las grandes compañías

Uno de los símbolos más visibles de este cambio es la presencia femenina en la presidencia o dirección de grandes empresas.

Te damos More

Si te está gustando este contenido elaborado y te cuadra nuestro magazine, tenemos nuestro more.

¡Suscríbete! Te pondremos en tu correo contenidos exclusivos, análisis y reviews, charlas con expertos, podcasts, planes, regalos y utilidades.

Suscribirme

Un ejemplo es Ana Botín, presidenta de Banco Santander desde 2014 y una de las ejecutivas más influyentes del sistema financiero europeo. Su liderazgo ha coincidido con una profunda transformación del banco, marcada por la digitalización y la expansión internacional.

Otro caso destacado es el de Marta Ortega, presidenta de Inditex. Aunque su llegada al cargo estuvo vinculada a la sucesión familiar, su presidencia representa también un cambio generacional en una de las mayores multinacionales españolas del sector textil.

En el ámbito energético, la presencia femenina también gana peso. Beatriz Corredor preside Redeia, el grupo que gestiona la red eléctrica española, una infraestructura clave para la transición energética y la seguridad del sistema eléctrico.

Marta Ortega al frente de la presentación de resultados
Marta Ortega al frente de la presentación de resultados :: Inditex

El avance en los consejos de administración

El crecimiento de la presencia femenina en los órganos de gobierno corporativo ha sido uno de los grandes motores del cambio.

En España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha impulsado recomendaciones para aumentar la representación femenina en los consejos de las empresas cotizadas, lo que ha contribuido a acelerar el proceso.

Hoy, cerca de cuatro de cada diez consejeros en las compañías del Ibex 35 son mujeres, una cifra que hace apenas una década estaba muy lejos de alcanzarse.

En este contexto, perfiles como el de Helena Revoredo, presidenta de Prosegur, o Inés Juste, presidenta del grupo farmacéutico Juste, reflejan cómo el liderazgo femenino se consolida también en empresas familiares y multinacionales con fuerte presencia internacional.

Del símbolo a la influencia real

Más allá de los cargos visibles, el cambio estructural se está produciendo en las áreas donde se definen las decisiones estratégicas de las compañías: finanzas, operaciones, estrategia o transformación digital.

Un ejemplo es Maite Costa, ex presidenta de la Comisión Nacional de la Energía y consejera en distintas empresas energéticas y de infraestructuras, que ha sido una de las figuras clave en la regulación y evolución del sector energético español.

También destaca Rosa García, que fue presidenta y consejera delegada de Siemens España y actualmente participa en varios consejos de administración de grandes empresas, aportando experiencia en transformación tecnológica e industrial.

Rosa García, expresidenta de Siemens
Rosa García, expresidenta de Siemens :: APD

Este tipo de perfiles muestra cómo el liderazgo femenino se está extendiendo hacia sectores tradicionalmente masculinizados, como la tecnología, la industria o la energía.

Diversidad como ventaja competitiva

La creciente presencia femenina en la dirección empresarial responde también a una lógica de negocio. Diversos estudios internacionales han señalado la relación entre diversidad en los equipos directivos y mejores resultados corporativos.

La consultora McKinsey & Company ha concluido en varios informes que las empresas con mayor diversidad de género en la alta dirección tienen más probabilidades de superar la rentabilidad media de su sector.

En un entorno económico marcado por la innovación, la competencia global y la necesidad de atraer talento, las empresas están ampliando su base de liderazgo.

El resultado es un mapa empresarial en transformación, donde el liderazgo femenino ya no se limita a ocupar espacios simbólicos. Cada vez más, forma parte del núcleo donde se toman las decisiones que definen el futuro de las compañías.

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PUBLICIDAD