El avance de la diversidad y la innovación va dando sus frutos. Tal y como señalan los resultados del Índice de la innodiversidad 2021, desarrollado por Fundación Diversidad y Fundación IE, la empresa española ya ha alcanzado el nivel de “experta” en relación con estos indicadores, una categoría que el informe establece sobre un baremo de cuatro puntos. Así, tal y como señala a DIRIGENTES su coautora, la Doctora Celia de Anca, Vicedecana de Ética, Diversidad e Inclusión en IE University, esta distinción significa que las compañías ya tienen políticas de implantación y miden el impacto de una manera consciente. Por su parte, la innodiversidad, que relaciona ambas áreas, ha obtenido peor resultado, a pesar de que, poco a poco, se comienza a gestionar de manera conjunta.
El avance de la innovación en los modelos de negocio ha aumentado al pasar de estar presente en un 57% de las empresas a un 66%. ¿Cómo se ha materializado este desarrollo?
En el informe distinguimos innovación en productos y servicios, en procesos y en modelos de negocio, que es el área en la que más ha aumentado. Esto significa que estás cambiando a la vez la propuesta de valor y la forma de generar ingresos. Por ejemplo, en la banca, antes se daba una hipoteca y ya está. Ahora lo que más hacen es un hogar como servicio. En la hipoteca viene incluida la luz, los seguros, el gas y muchas veces, incluso, la reforma. De esta manera, estás llegando a nichos para generar ingresos que antes no alcanzabas. En cada sector es diferente, pero de modo general, muchas empresas ya están desarrollando nuevas ideas para generar beneficios de otra manera y cambiar esa propuesta del valor al cliente.
El grado de implantación en España varía según el tamaño de la organización. Mientras que el 44% de las grandes compañías ya cuentan con este tipo de políticas, en el caso de las pequeñas y medianas ese porcentaje desciende hasta el 36% y el 26%, respectivamente. ¿Cómo propone incentivar estas medidas en las pymes?
En la gran empresa, generalmente sí vemos que tienen unidades o responsables, tanto de diversidad como de innovación. En relación con la pequeña, no podemos hacer una apuesta generalizada, aunque la muestra que tenemos son empresas que están muy comprometidas y sorprenden muchos de sus resultados. Lo que hemos visto en el estudio es que el mayor problema está en la mediana, porque ni tiene la gran estructura para hacer departamentos, ni cuenta con la agilidad de la pequeña para cambiar modelos, por lo que quizá el reto está ahí.
