Como parte de su plan de desarrollo, el centro de la ciudad se ha cerrado al tráfico habiendo sido habilitadas zonas peatonales más amplias, transformando así el centro de la ciudad en un espacio urbano amplio y cómodo repleto de cafés, restaurantes y zonas verdes donde los visitantes pueden disfrutar de todo el encanto de la ciudad.
En todas partes se pueden encontrar cafeterías con jardines al aire libre y los numerosos restaurantes ofrecen una experiencia gastronómica de calidad.
Su mayor beneficio es su reducido tamaño, con todo a corta distancia. A los habitantes les encanta montar en sus bicicletas recorriendo la ciudad, por lo que animan a los visitantes a unirse a ellos en este nuevo emprendimiento verde.
El popular plan de participación en bicicleta, BicikeLJ, es una forma práctica de hacerlo. Liubliana es una ciudad de vistas románticas y con un pintoresco escenario donde poder disfrutar de numerosas experiencias.
A lo largo de la ribera del río Ljubljanica uno también puede encontrar zonas tranquilas, bajo la sombra de los sauces llorones desde donde pueden verse los barcos que navegan, las canoas y los surfistas de remo tan de moda. El ambiente es siempre muy vivaz, una ciudad con un alto perfil cultural y que además cuenta con una serie de festivales culturales y numerosos eventos al aire libre.