Sin recesión clara a la vista pero con riesgos potenciales inciertos y con valoraciones que presentan un panorama mixto, los bancos centrales se han convertido en los principales impulsores de los mercados. Sus actuaciones o predisposiciones a actuar han mantenido la volatilidad contenida, han enviado a máximos a determinados índices bursátiles y han conducido a la baja a los rendimientos de los bonos, en algunos casos, hacia mínimos históricos. Conviene, por tanto, seguir muy de cerca sus pasos para invertir. Esto es lo que recomiendan los gestores.
Orientados al crecimiento
Para Jeremy Gatto, gestor de inversión del equipo de CAS de Unigestion, sin una presión inflacionista y con un crecimiento alrededor o por debajo del potencial, los bancos centrales pueden concentrarse en apoyar una mayor expansión económica. Considera que “es probable que su acción continúe brindando apoyo a los mercados, ya que esto reducirá el riesgo de recesión y mantendrá la volatilidad baja”. De ahí que en la firma sigan siendo positivos con “activos orientados al crecimiento a largo plazo, pero con coberturas y estrategias de carry en créditro y divisas”.
Mientras, para Maurice Harari, Senior Portfolio Manager SYZ AM, con unos tipos en niveles artificialmente bajos, “la asignación a la renta variable debería ser marcadamente táctica, basada en la tendencia de crecimiento, ya que las valoraciones están perdiendo importancia paulatinamente”.
¿Y en renta fija?