El ex ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, lo explica muy bien en su libro Talking to my daughter about the economy!: Inglaterra es el origen del sistema de mercados que tenemos hoy en día por haber iniciado la agricultura masiva, luego el comercio internacional y en consecuencia la producción industrial. El mismo país que ha influido mucho en la economía internacional y ha acelerado la globalización con sus colonias se encuentra ahora en una crisis de querer anular su pasado, la integración europea y global por el miedo de perder su identidad nacional. Igual como con la “cuestión catalana”, la “cuestión europea divide Gran Bretaña. Los británicos residentes en España han solicitado al Palacio de La Moncloa, ya el diciembre pasado por medio de las asociaciones Eurocitizens, ECREU y Brexpts, que abra la puerta a la doble nacionalidad tras el Brexit.
Otros ingleses frustrados sobre el radicalismo en su país no quieren esperar hasta que el gobierno de Pedro Sánchez tome una decisión al respecto: devuelven su pasaporte británico y solicitan ya la nacionalidad española. Muchos de ellos dicen que todo el proceso del Brexit se reforzó con los inmigrantes que venían masivamente al Reino Unido, porque la canciller Angela Merkel, en una decisión solitaria, había abierto en 2015 las fronteras europeas. Pero otros dicen que esto ha sido solamente la última gota en un proceso que ya estaba iniciado desde mucho tiempo: la masiva e incontrolada fuga de inmigrantes hacia Europa desde la introducción del euro por la cada vez brecha económica más grande entre el continente africano y europeo. Otra versión de algunas economistas es que mientras la importancia de la UE cada vez era más importante, la presión sobre el Reino Unido de formar parte de este club de países como full member con sus ventajas y desventajas aumentaba. El imperio temía su independencia y optó por el Brexit .
Para los economistas, la gestión de Johnson es autodestructiva
La negación al hecho de “together everyone achieves more” (TEAM) puede costar al Reino Unido más que su buena imagen en la economía internacional. Moody’s espera que un Brexit duro perseguido por Johnson crea un déficit fiscal más amplio, aumentando a 2.5% del PIB en 2022 desde 1.5% en 2018. Se prevé que el crecimiento económico se reducirá a un 1% este año desde un 1.4% en 2018. “La economía continúa altamente dependiente del consumo de los hogares, mientras que las tasas de ahorro netas se mantienen en mínimos de hace 30 años”, escribe la agencia de calificación en su informe. Los flujos de inversión extranjera nuevos en el Reino Unido han disminuido con respecto a 2015.
Independiente de las razones por la caída del poder británico a causa del creciente radicalismo, el Brexit podría ser una ventaja para España y sobre todo para Madrid, que en este momento está experimentando un récord de inversiones extranjeras. Aunque Standard & Poor’s cree que Londres seguirá también después del Brexit el centro financiero de la UE 3.038 millones de euros llegaron a Madrid desde Reino Unido en 2017. En los nueve primeros meses de 2018 la inversión británica alcanzó los 1.536 millones de euros. En total, el 9,6% de la inversión extranjera que ha recibido la región en estos dos años. Una treintena de empresas se han trasladado desde Londres a Madrid en el mismo periodo. Además, hay muchos otros aspectos indirectos que aprovecha España con el pre-Brexit, porque su economía no es tan internacional como la alemana y tampoco hay tantas producciones españolas en el Reino Unido.