Existe un acuerdo unilateral que en un par de semanas nadie va a recordar o entender, ya que es demasiado complicado y sin ningún tipo de cambios realmente fundamentales. Lo que también ha quedado claro es que se librará la batalla "de entrada o salida" de la Unión Europea (UE) y que Cameron es un jugador de campaña lo suficientemente fuerte para hacer una diferencia subyacente en el incierto futuro.
Si Cameron pierde, estará fuera de la oficina (aunque él afirma que permanecerá…): el 50% de los parlamentarios ya están alineados con un "No" y será imposible para él liderar a los conservadores después de un "No", sobre todo después de que Boris Johnson se haya unido al bando "de salida" en el último momento (¿movimiento estratégico o condena?).
Cameron, por su parte, cuenta con el apoyo de las principales compañías y de 50 de los 100 CEOs que integran el índice británico Ftse 100. El 23 de junio, fecha en la que se celebrará el referéndum, será un gran reto no sólo para Reino Unido sino también para Europa.
Dudo que los mercados vayan a encontrar consuelo en las encuestas de opinión, o incluso en la retórica de Cameron o la UE. El hecho de que Cameron no haya conseguido ninguna reforma no va a importar el 23 de junio – lo que importa es cómo la UE intenta "convencer" y cómo el bando de salida es capaz de presentar su agenda populista. Ya hemos oído a mandos experimentados en el populismo como Marine Le Pen y Geert Wilders, en Holanda, que hablan de la "necesidad de que ellos también puedan votar en la UE".
Si Reino Unido vota No, veremos un derrumbe de la Unión Europea, el abandono de la ley común y la igualdad de trato quedará a la vista de todos. Sin olvidar a Grecia y las violaciones de los criterios de Maastricht, la unión bancaria, la acción del BCE, etc. Ahora el momento clave será junio, la época va a ser muy complicada para Europa ya que el Banco Central Europeo estará en modo pánico total ante la inflación, los refugiados fluirán por las fronteras y la canciller alemana Angela Merkel no habrá estado antes tan débil como ahora.