El máximo responsable de la principal asociación de autónomos de España, Lorenzo Amor, considera que los costes de la energía están impactando sobremanera en el colectivo y considera que, cuando no se apoya a los autónomos, sufre la economía general.
DIRIENTES. Si tuviéramos que hacer una radiografía, una foto actual de la situación de los autónomos, ¿cuál sería?
Lorenzo Amor. Podemos buscar una imagen de alguien preocupado, inquieto, con las cuentas muy muy justas, mirando un calendario de cada a la campaña de invierno como única esperanza y por otro a un periódico en que pone que la inflación está desbocada, la guerra sigue, los precios suben, se revisan los alquileres… vamos, un periódico normal. Es una imagen de ponerte los pelos de punta. Muchos autónomos ya no tienen colchón, ni económico, ni financiero. Se ha recuperado la actividad tras la pandemia, pero no hemos salido del agujero. Ahora estamos haciendo frente a la devolución de los créditos ICO y préstamos de la pandemia. Los sectores que más se ven afectados por los costes energéticos: industria, agricultura, comercio y transporte. Pierden autónomos en un goteo constante. La situación económica, los incrementos de costes, la inflación y la caída del consumo está pasando factura.
D. En concreto, ¿qué efectos está produciendo en el colectivo la subida de la inflación en general y de la luz en particular?
L.A. Eche cuentas. Los costes energéticos están ahogando a los autónomos. Era imprescindible tomar una medida como la de los descuentos de los carburantes, aunque seguramente llegó con retraso y con toda la confusión que causó a los autónomos dueños de estaciones de servicio pequeñas. Es una pena que no se haya rebajado el IVA para los todos en carburantes como se ha hecho con la luz, aunque la mayor parte de los autónomos no se pueden beneficiar de esa bajada. Sabemos que los autónomos son meros recaudadores de IVA, pero no es lo mismo tener circulante para el día a día que tener que desembolsar una cantidad enorme que te podía servir de colchón. En estos momentos cada céntimo cuenta.