El Banco Central Europeo celebra este jueves su reunión mensual y no se prevén cambios sustanciales en un contexto en el que el mercado ha comenzado una fase bajista por temor a un nuevo confinamiento similar al de marzo. Alemania ya ha anunciado medidas duras contra la movilidad y el resto de los países europeos podrían seguir esta senda. El daño económico de un segundo confinamiento está por determinar y los inversores temen lo que pueda suceder. Por ello, los analistas consideran que de cara a diciembre el BCE sí que volverá a tomar nuevas medidas que eviten nuevas medidas de estímulo.
“De cara al futuro, seguimos esperando que el Consejo aumente y amplíe el programa de compras de emergencia para la pandemia (PEPP) de nuevo en diciembre, desde los actuales 1,35 billones de euros de compras hasta finales de junio de 2021, ya que las perspectivas de inflación no convergen suficientemente hacia la configuración prepandémica. El Consejo podría aprovechar la próxima reunión para preparar el mercado para una mayor relajación de la política monetaria en diciembre», asegura Konstantin Veit, senior portfolio manager en PIMCO.
Esta visión también es compartida por François Rimeu, estratega senior de La Française AM: “Es probable que el jueves el Banco Central Europeo mantenga el modo espera que adoptó en septiembre. Con ello, ganará tiempo para recopilar datos antes de la reunión de diciembre y de presentar sus nuevas proyecciones económicas”.
El consenso de mercado parece ser el mismo entre los analistas. “Teniendo en cuenta lo anterior, será una reunión para la que no se esperan cambios en la política monetaria, pero sí el anuncio de nuevos estímulos o de medidas encaminadas a mitigar los efectos de la nueva ola de contagios, revisión de las previsiones económicas y dotar, una vez más, al mercado de razones que avalen que contamos con el apoyo del BCE y los estamentos públicos”, explica Juan Ramón Casanovas, Head of Private Portfolio Management, Bank Degroof Petercam Spain.
La mayoría de los expertos consideran que lo fundamental será el mensaje que lance Christine Lagarde, ya que no esperan medidas para esta reunión. “Hay tres cosas que el mercado quiere saber”, asegura Paul Diggle, economista de Aberdeen Standard Investments, “¿qué nivel de preocupación tiene la institución que preside Christine Lagarde por la segunda ola del coronavirus que afecta a Europa, así como por la renovada ralentización que está provocando en la economía?”. En segundo lugar, añade, ¿cómo está preparando el Consejo de Gobierno de la autoridad monetaria una mayor relajación en diciembre? “Y por último saber si ¿va a ofrecer el BCE alguna pista sobre la forma y el tamaño que adoptaría esta flexibilización adicional? Pensamos que lo más probable es un QE adicional, en forma de una extensión del PEPP de 500.000 millones de euros”.