Al cruce de mensajes propio de una campaña electoral se suman los anuncios del Gobierno central en materia fiscal. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicó recientemente que se estaba estudiando la subida de impuestos en varias materias, de entre las que destaca el Impuesto de Sociedades, el que grava los beneficios de las empresas.
De algún modo, ese fue el detonante de una contienda que ha continuado en el periodo electoral previo a las elecciones al Parlamento de la Comunidad de Madrid. Los distintos candidatos usan el debate fiscal para arrojarse argumentos en favor y en contra de subirlos o bajarlos, según la ideología de cada uno.
A pesar de que es un debate en el que entran todas las propuestas políticas, desde la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) ponen el foco en el Gobierno. Para empezar, la presidenta de AEDAF, Stella Raventós, acusa al Ejecutivo de tratar de comunicar sus opiniones como realidades absolutas: «No se puede dar por dogma todo lo que dice la Agencia Tributaria». En adición, critica de que «no existe una gran transparencia» en cuanto a los datos fiscales de España.
En una reciente rueda de prensa, Raventós explicó que «ni siquiera el propio Gobierno se pone de acuerdo». «Unos dicen una cosa, otros dicen otra», constata el desacuerdo que genera el debate en el seno del Consejo de Ministros. Además, dice entender el efecto que tiene sobre la ciudadanía: «Entendemos que cree desconcierto».
Por otra parte, Raventós cree que es necesario poner los datos sobre la mesa y partir de la realidad para saber cuáles son los cambios que deben hacerse en materia tributaria. «Donde España tiene los impuestos bajos es en el IVA y en los Impuestos Especiales, no en el Impuesto de Sociedades ni en el Impuesto sobre la Renta», reflexiona la presidenta y prosigue que hay impuestos en España «que no existen de modo generalizado», como los de patrimonio o sucesiones.