Incertidumbre y negocios son antónimos. Lo que busca un dirigente es tener todas las certezas posibles para poder anticiparse a los cambios. Por eso, desde el año pasado todo tipo de empresas están instaladas en una intranquilidad constante. La aparición de una nueva variante del coronavirus o los problemas en la cadena de suministro alteran los planes de las empresas y también de las autoridades, incapaces de presentar un plan sólido en el tiempo.
Eso es lo que viene ocurriendo con la política de los bancos centrales, ideada para un escenario concreto de debilidad económica y en el que la recuperación es una prioridad. Los diferentes estímulos puestos en marcha contribuyen en teoría a que la inflación cabalgue hacia máximos de los últimos treinta años, como ocurre en el caso de España. Por eso, los bancos observan cómo la política monetaria puede darse un vuelco más pronto que tarde, frente a la idea de que las medidas actuales podían extenderse durante esta década.
En varios encuentros del sector financiero que se celebraron este lunes, los principales actores presentaron sus dudas con respecto al futuro cercano. Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, admitió que hay «un grado de variabilidad en 2022 elevadísimo». «Puede haber un escenario u otro bastante diferente», vaticina Gortázar, confirmando que la verosimilitud de las predicciones es dudosa.
En principio, el BCE plantea que la inflación puede ser transitoria, pero ello depende de otros aspectos que escapan a su control, como el impacto en la economía real de que se paren las cadenas de suministro. En la opinión del CEO de CaixaBank, lo mejor es «tomar una decisión prudente como entidad financiera». En esa línea, cree que «esto no ha acabado», en relación a la pandemia, por lo que aconseja mantener bloqueadas las provisiones que hizo el sector en 2020 para hacer frente a posibles impagos.
La misma opinión tiene en ese aspecto María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter, se muestra confiada en que no habrá un gran aumento de la morosidad. Con todo, se inclina a pensar que sí que habrá un leve repunte. Dancausa defiende que el sector se puede hacer responsable de sus acciones, pero no de la de las empresas que financia, por eso dice que «todos los préstamos con aval del ICO se dieron con criterios rigurosos», independientemente de si las empresas consiguen salir adelante o no.