El entorno europeo tiene un decalaje de unos cuatro años en cuanto a política monetaria en comparación con Estados Unidos. Por eso hay gestores que tienen su foco principal hacia los bancos. Es el caso de Josep Prats, gestor de fondos de inversión en Abante Asesores, que ve gran capacidad de revalorización a la industria financiera.
Seguimos enfrascados con la guerra comercial y como va a seguir un factor que va a seguir muy presente. ¿Cree que de cara al largo plazo, a lo que queda de año, puede afectar severamente a las bolsas?
Pienso que no. No es algo que ayude, porque los rumores sobre aranceles afectan a los mercados, pero la realidad es que lo que ha hecho Trump hasta ahora no ha sido tan dramático como lo que venía anunciando. Su manera de negociar es heterodoxa y muy poco diplomática, pero al final quiere conseguir algunas cosas y aprieta por otros lados para lograr conquistas que no tiene nada que ver con lo que pide. En el caso de China, concretamente, lo que quiere es más protección de la propiedad intelectual de los negocios norteamericanos, sobre todo los tecnológicos. Para conseguirlo, amenaza con aranceles, que no tiene que ver una cosa con la otra. Al final no pienso que la sangre llegue al río, porque Estados Unidos fríamente analizado es el mayor beneficiario de la globalización. Además, hay muchos sectores que es contradictorio poner aranceles. Por ejemplo, Boeing, que un tercio de sus ventas van al mercado chino y si ponen un arancel del 25% no vendería ni un solo avión. Con lo cual, no debería ir más allá la tensión. Estados Unidos no se va a pegar un tiro al pie porque es el principal beneficiario del comercio mundial.
Llevándolo al escenario europeo, quizá pueda ser una oportunidad para que Europa, por su lado, mejore sus tratados con el resto de países. ¿Lo ve así?
Sí, pero francamente no pienso que vaya a pasar. Evidentemente si Estados Unidos pusiera unos aranceles del 25% a todos los productos chinos y desde China se respondiera de la misma manera, como he indicado antes, Boeing no vendería un avión en la vida al gigante asiático. Por tanto, en ese supuesto remoto, sería una genial oportunidad para Airbus. Esto no va a pasar. Es tan inviable que no tiene ningún sentido.