“Es el shock más importante en 100 años”, dice la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, acerca de la crisis del coronavirus. “El siglo XXI es más imprevisible de lo que pensábamos”, continúa Jordi Gual, presidente de CaixaBank. “Tenemos que ser realistas de cara al futuro, esta crisis tendrá impacto también en el sector financiero”, afirma José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.
Son solo algunas de las frases que revelan la gravedad de la crisis que está sufriendo la economía global a causa de la congelación que se ha hecho imprescindible para frenar la pandemia del coronavirus. Durante la mesa dedicada al sector financiero, los presidentes de seis de los bancos españoles más destacados han incidido en el papel que ha ejercido la banca en esta crisis para apoyar la economía.
Botín ha indicado que es prioritaria una reforma para el empleo mediante el diálogo social con el objetivo de emplear a 6 millones de personas que pueden encontrarse sin trabajo a consecuencia de esta crisis. “Necesitamos políticas del siglo XXI”, recuerda Botín, para ayudar a las empresas a crear empleo. Propone que cualquier iniciativa política responda una pregunta: “¿Cómo va a ayudar a crear empleo? Si la respuesta no es un sí rotundo, deberíamos descartarla”.
En esa línea, todos los participantes han señalado la eficacia de los ERTE que, según Botín, “nos han salvado del colapso social”. Además, ha propuesto un plan de choque para la creación de empleo dividido en dos ramas: el sector turístico y restauración, y facilitar la compra de vivienda sostenible a los jóvenes. En cuanto al turismo, cree que se debe caminar “hacia un modelo de turismo más sostenible y ecológico” que puede generar un empleo mejor.
En cuanto a la vivienda, ha repasado la delicada situación de los jóvenes a la hora de independizarse. Propone eliminar la “barrera insalvable” de aportar entre un 20% y un 25% del valor del inmueble como entrada. Esta medida podría dinamizar la economía, generar 1,7 millones de puestos de trabajo, además de facilitar el acceso a la vivienda de medio millón de familias.