En este momento, nos encontramos en un entorno con diferentes incertidumbres abiertas y, como gestor alternativo de fondos de inversión, ¿hay que estar preparado para una mayor volatilidad a fin de proteger las carteras?
Sí, sí, eso es cierto. Existen diferentes posibilidades: la solución clásica es comprar opciones tipo put , aunque es bastante costosa. La segunda posibilidad es usar estrategias de seguimiento de tendencias: se intenta por ejemplo detectar las tendencias bajistas del mercado para reducir posiciones largas o tomar posiciones cortas; cuesta menos que las opciones de venta tradicionales, pero sólo funciona bien si se puede detectar la tendencia del mercado. Entonces, ¿qué más se puede hacer? Para nosotros, crear carteras que estén mejor diversificadas. Usted habló de una mayor volatilidad, que es verdad que la hay, pero más allá de eso pensamos que este año será de transición.
¿Una transición de qué a qué exactamente?
Desde 2012 hasta 2017 la vida de los gestores de fondos fue bastante fácil. Esto se debió a que los activos de riesgo se comportaron muy bien durante todo el período y cuando estos estuvieron bajo presión, los bonos gubernamentales funcionaron muy bien. Entonces fue bastante fácil ganar dinero. En este sentido, creemos que lo que vamos a ver en el futuro entre los próximos cinco y diez años va a ser un entorno muy diferente, tendremos que vivir en un mundo con rendimientos mucho más bajos para los activos tradicionales.
¿Por qué?