El precio de los carburantes en las gasolineras españolas registró la semana pasada su mayor subida en casi dos años, coincidiendo con la escalada de tensiones entre Israel e Irán.
El diésel subió un 2,64% y la gasolina un 1,71%, según los datos del boletín petrolero de la UE.
El conflicto se intensificó tras el ataque israelí del 13 de junio a instalaciones militares iraníes. A ello se sumaron bombardeos estadounidenses sobre instalaciones nucleares en Irán, lo que provocó un repunte del crudo internacional hasta máximos de cinco meses.
Aunque la situación se ha moderado gracias a un alto el fuego que reduce el riesgo de cierre del estrecho de Ormuz, los efectos ya se han reflejado en los surtidores. El precio medio del diésel se sitúa en 1,4 euros por litro, mientras que la gasolina alcanza los 1,488 euros por litro.
Ambos carburantes encadenan su segunda semana consecutiva de subidas, rompiendo la tendencia bajista que comenzó tras marcar su máximo anual en enero.
