Lo más importante de un vestido es la mujer que lo lleva. El vestido debe seguir el cuerpo de una mujer y no al revés. La primera frase fue pronunciada por Yves Saint Laurent. La segunda lleva la firma de Hubert de Givenchy. Mucho es lo que se ha dicho y escrito sobre el vestido aunque pocas veces de forma tan acertada –y sabia- como fueron capaces de hacerlo los dos maestros de la Haute Couture que acabamos de nombrar y recordar. Y es que, aparte del hecho evidente de que el vestido sea –probablemente- la pieza clave de la moda femenina, también resulta cierta una evidencia: a la inmensa mayoría de las mujeres les gusta vestir, lucir y disfrutar de un bonito vestido largo.
TODO EL AÑO
Yolanda Valdehita es asesora de imagen, personal shopper y propietaria de Ararat, una tienda de moda situada en la calle Almirante 10, en pleno centro de Madrid. Yolanda nos habla esta semana sobre el vestido largo, un vestuario que, aunque se lleve todo el año, cobra especial relevancia cuando las temperaturas comienzan a bajar. O sea, en el otoño y en el invierno.
Altas o bajas, con piernas más o menos largas. El vestido largo queda siempre ideal en el cuerpo de cualquier mujer. ¿Y qué decir de lo bien que combina con cualquier tipo de calzado? Dependiendo, claro, del estampado y diseño de la prenda, el vestido largo casi seguro quedará perfecto calzando tanto unas deportivas como con un taconazo.
MALVAS, MOSTAZAS Y DE MANGA LARGA