La nube ha dejado de ser algo de lo que hablan los directores de informática y los responsables de TI (pero que no necesariamente se implementa) para convertirse en una herramienta imprescindible en cualquier negocio digital. Al mismo tiempo, la gestión de estos datos está adquiriendo un papel cada vez más importante. Las organizaciones están empezando a comprender mejor el valor de sus datos: poder acceder a ciertos datos en el momento adecuado, así como recuperarlos cuando se pierden o sufren daños, puede determinar el éxito de una empresa.
Entrar en la gestión de datos en la nube
Una parte inherente de la gestión inteligente de datos es que los datos se encuentran disponibles en todo el negocio, gestionados de forma centralizada, controlados y ubicados donde ofrezcan mayor valor para la organización. En la economía digital actual, impulsada por los datos, las organizaciones de todos los tamaños necesitan contar con la capacidad de gestionar los datos a lo largo de diferentes entornos cloud, y asegurar que se encuentren protegidos con independencia de dónde residan. Mantener la disponibilidad de datos en todo momento es fundamental para que los equipos puedan responder al instante y de forma adecuada a lo que importa en cualquier lugar de la infraestructura de la empresa.
El Informe 2019 sobre gestión de datos en la nube de Veeam, que realizó una encuesta a más de 1500 responsables empresariales a nivel global, reveló que casi la mitad (44 %) de ellos ve la gestión de datos como un factor crítico para el éxito de sus negocios en los próximos dos años. Las empresas que hacen un uso más inteligente de la gestión de datos, comparten cuatro componentes: cloud, confianza, funcionalidades y cultura.
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