La presión proveniente de la sociedad y de los llamados stakeholders supone un aliciente extra para que las empresas busquen algo más que cifras positivas al final del año. El modo en el que lo hacen resulta un punto a considerar por el consumidor, que se muestra más receptivo con compañías que llevan a cabo una labor social remarcable.
2021 confirma la tendencia e incluso acelera el compromiso de los dirigentes con la sociedad. Así, las medidas que se han tomado en las salas nobles de las empresas tienen un componente más social y medioambiental, más allá de la pura operativa diaria.
Como ejemplo sirve el IBEX35, que el año pasado incrementó su compromiso con el cumplimiento de los objetivos medioambientales. Así, el número de empresas que se han propuesto reducir sus emisiones en CO2 ha pasado de 27 a 29, en comparación con 2020.
De hecho, las compañías del selectivo español pretenden integrar las energías renovables en su estrategia. Según el último informe del Pacto Mundial de Naciones Unidas España, en el año 2020 se habían comprometido 31 empresas, frente a las 35 del último informe.
Esta aceleración de la responsabilidad medioambiental se observa también en el resto de empresas. Un estudio de EcoVadis detalla el grado de progreso en esta materia durante 2021, y aparecen varios datos que dan cuenta de esa aceleración.
