Los dividendos mundiales se incrementaron con fuerza en 2022, según el Janus Henderson Global Dividend Index. Aumentaron un 8,4%, hasta la cifra récord de 1,56 billones de dólares, tal y como había previsto Janus Henderson. Una vez corregida la subida del dólar frente a la mayoría de las divisas, así como los menores dividendos extraordinarios y otros factores técnicos, el crecimiento subyacente fue aún mayor, del 13,9%.
Doce países registraron cantidades récord de retribución
El crecimiento mundial de los dividendos fue tan elevado que doce países registraron un récord de retribución en dólares. Entre ellos figuran Estados Unidos, Canadá, Brasil, China, India y Taiwán; otros países registraron récords en sus monedas locales, como Francia, Alemania, Japón y Australia.
Los productores de petróleo y gas y el sector financiero representaron la mitad del crecimiento mundial de los dividendos en 2022
El panorama de los dividendos en 2022 resulta más claro cuando se observa a través del prisma de las tendencias sectoriales. La subida de los precios de la energía hizo que los productores de petróleo y gas aumentaran sus repartos casi un 67%, entre distribuciones ordinarias y dividendos extraordinarios . Este sector fue responsable de casi un 25% del aumento de los dividendos mundiales de 2022. Las remuneraciones se incrementaron en casi todas las regiones, pero las empresas de los mercados emergentes fueron las que registraron el mayor crecimiento.
Los bancos y otras entidades financieras, especialmente en Estados Unidos, Reino Unido y Europa, aportaron otro 25% del crecimiento del año, aprovechando la fuerte recuperación de los dividendos que experimentó el sector en 2021 tras la pandemia. Por otra parte, los elevadísimos costes de los fletes impulsaron a las empresas de transporte de todo el mundo, mientras que el aumento de la demanda y de los precios de los automóviles y los artículos de lujo hizo que estos sectores fueran el motor más importante del crecimiento de los dividendos en Europa. Por el contrario, el descenso de los precios de las materias primas llevó a las mineras a disminuir sus retribuciones al accionista, que en 2021 habían alcanzado un máximo histórico.