El crecimiento internacional es uno de los grandes intereses de las empresas online españolas. No obstante, estas compañías deben hacer frente a una gran barrera, la regulación, que impacta directamente en la productividad y competitividad de las mismas. Aun así, estos impedimentos no merman el afán de grandes y pequeñas empresas por lanzarse internacionalmente.
La compañía Stripe ha elaborado recientemente un estudio llamado «Nativos Globales. Por qué las empresas online encabezan una nueva ola de globalización pese a los crecientes desafíos del comercio internacional», en el que detalla el actual panorama.
En relación al estudio, ¿cómo definiría esta ‘nueva ola de globalización de los negocios’, por parte de las startups?
La palabra que me gustaría resaltar es “oportunidad”. Aprovechar la oportunidad en dos áreas importantísimas: oportunidad de incremento en facturación y oportunidad de generación de riqueza. Esto se ha traducido en que una compañía que lanza un negocio internacional durante el primer año consigue un aumento en facturación en un periodo de cinco años de 141%. Eso es absolutamente increíble. Además, no solamente en facturación sino también en generación de riqueza y en la capacidad de crear empleo sostenible, porque estamos hablando de planes a 5 años. Con 15 puntos de impacto en el periodo de 5 años para una empresa que sale internacionalmente el primero. Lo cual creo que son las dos cosas que resaltaría de esa nueva ola de startups tecnológicas.
¿Qué retos encuentran las startups en este camino? Por el contrario, ¿cuál es el potencial de las mismas para considerar que van a liderar una ‘nueva ola de globalización’?