América latina es la segunda región que saldrá más afectada económicamente de esta crisis provocada por el coronavirus. «Nunca había visto números como estos», asevera la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan, en un evento organizado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI). A este respecto, la dirigente añade que un 9,4% de decrecimiento del PIB para este territorio es «brutal». Un hecho como este lleva aparejada la pérdida de empleo – en el primer semestre ya se destruyeron 56 millones puestos de trabajo- y asegura que aumentará con ello la informalidad de Latinoamérica. Además del incremento de la pobreza y la desigualdad.
A esto también hay que añadir otras problemáticas derivadas de esta situación como el debilitamiento del tejido empresarial. Grynspan señala que ya se han disuelto tres millones de compañías en esta zona, sobre todo, pymes. «El balón de oxígeno que necesitamos es Europa» y reitera que el Viejo Continente «puede jugar un papel muy importante para la región». En este sentido, destaca el liderazgo del sector privado como elemento fundamental para una salida exitosa de la crisis. Es por ello que recuerda que esta capacidad no solo es gubernamental, sino que también atañe a la sociedad civil y a las empresas del sector privado, en concreto.
Rebeca Grynspan, secretaria general Iberoamericana
En este evento se ha presentado el informe El papel del sector privado en tiempos de Pandemia: Ideas para el debate que pretende animar el diálogo y arrojar luz sobre el papel que debe cumplir el empresariado iberoamericano para superar la crisis económica y social. «El sector privado no puede aislarse. Debe aliarse con la sociedad civil y participar del diálogo y de las propuestas para llegar a buen puerto. (…) No hay que olvidar que el sector privado es el principal generador de empleo, y sus inversiones son claves para el crecimiento económico a largo plazo», recalcan en el informe.