El anuncio de este miércoles acerca de que PSOE y Unidas Podemos han alcanzado un acuerdo para la formación de un gobierno ha sorprendido por su rapidez. No obstante, las medidas que incluye el preacuerdo que han firmado Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no distan mucho de las líneas generales que seguían los presupuestos rechazados en marzo de este mismo año y que, en definitiva, supusieron la primera convocatoria de elecciones.
Como han anunciado ambos dirigentes políticos, este nuevo gobierno, de salir adelante, podría calificarse de progresista, un término que sobrevuela el documento que han presentado ambas formaciones políticas.
En dicho documento se especifica que uno de los principales retos es «consolidar el crecimiento y la creación de empleo», a lo que se añade la intención de «combatir la precariedad del mercado laboral». En esa línea, se alude al «blindaje» de las pensiones públicas, a través de la revalorización de estas «conforme al coste de la vida».
Por otro lado, se especifica que la transición ecológica representa uno de los pilares de este acuerdo. También se firma el compromiso de fortalecer a las pequeñas y medianas empresas, así como a los autónomos.
Otra de las cuestiones que se recogen es tratar de frenar la despoblación de las zonas rurales, así como apoyar al sector primario. En cuanto a la situación en Cataluña, los dos partidos se han marcado como prioridad «garantizar la convivencia en Cataluña», además de fomentar el diálogo para resolver el conflicto.