El petróleo se ha recuperado, sin duda, en este primer trimestre del año. El barril de Brent peleaba por soportar los 50 dólares en diciembre, mientras que ahora ya supera, con creces, los 67 dólares. Pero, cabe preguntarse si esta tendencia es posible que se dilate en el tiempo.
El precio del petróleo ha subido, entre otras cosas, porque la OPEP ordenó recortar la producción el pasado mes de diciembre. Los analistas auguraban un 2019 donde la oferta superase a la demanda y para evitar el colapso. La organización decidió llevar a cabo un fuerte recorte en la producción. Quizá por ello, los hedge funds están apostando por un nuevo rally del dólar.
Es más, los fondos de cobertura especializados en crudo han aumentado su apuesta alcista hasta niveles no vistos desde el pasado mes de octubre, cuando se debatía si el precio del barril de Brent podía dispararse a los 100 dólares. Eso sí, todo dependerá de la nueva reunión de la OPEP en Azerbaiyán este fin de semana. Allí, la organización decidirá si continuar por el camino del recorte de producción o volver a potenciarla. Lo más probable es que, al menos hasta junio, la organización continúe con los recortes.
La pasada semana tanto el WTI como el barril de Brent terminaron con fuertes alzas. En el caso del West Texas el avance fue del 4%, mientras que en el segundo se anotaron un 2% de crecimiento. Además, Arabia Saudí, que es el país que más ha recortado la producción, ha asegurado seguir por la línea de los recortes.
Un activo impredecible