La economía global no se ha desviado significativamente de lo pronosticado a comienzos de 2018. Sin embargo, los mercados han adoptado un alto grado de cautela y aversión al riesgo a final de año.
Es cierto que hay muestras de deterioro en la economía global, con el comercio y la producción perdiendo impulso; un crecimiento asincrónico, con los emergentes dañados por la caída de precios de materias primas y por las políticas monetarias; y una moderación de la tasa de crecimiento en 2019 y 2020 en las economías desarrolladas.
No obstante:
• El PIB global continuará creciendo a un ritmo sostenido: +3,5 a +3,7% en 2019 y +3,6% en 2020;
• la subida salarial estará contenida por los avances tecnológicos, la globalización y la flexibilidad laboral; y